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Nuestro primer viaje a Japón


En los sueños reside la esencia de nuestro espíritu. Pues bien, mi sueño mas persistente se ha visto realizado, y por ello puedo decir que mi espíritu siente una inmensa alegría. ¡Yo quería ir a Japón!, lo necesitaba casi tanto como el respirar, y por fin se vio cumplido. Ahora anhelo regresar y se que lo haré pronto, pero entre tanto puedo deleitarme con los recuerdos de este maravilloso viaje a la Meca de los aficionados al bonsai, a la pura esencia de este arte y además contároslo y mostraros fotos. Esta mañana mi socio Xavi me ha dicho que regresa en marzo, mi amigo Salva está ahora mismo allí estudiando en un vivero, nuestro milenario arte y dentro de un mes poco más o menos llega el maestro Chiharu Imai, mi maestro, para impartirnos sus conocimientos y técnicas durante más de una semana. Este torbellino de alusiones al país del sol naciente y al arte milenario del bonsai ha hecho que me decida a contaros y mostraros nuestro primer viaje a Japón.



día 1 (27-28 de abril). Salida desde Benicarló y llegada a Kyoto


Nos reunimos el grupo de la asociación bonsai de Benicarló y salimos hacia el aeropuerto e Barcelona. El vuelo nos lleva a Helsinki y de allí directos al aeropuerto de Kansai en Osaka, Japón, donde nos espera la guía de la compañía de viajes SunstyleTravel.
Ella nos acompañará y hará las veces de traductora.
Por fin en Kyoto. Esto es maravilloso y aún no hemos visitado nada de bonsai.
Las maletas llegan al hotel al mismo tiempo que nosotros, y después de asearnos un poco y comer, por cierto muy bien, la tarde libre en esta ciudad.
Decidimos visitar la estación de trenes y el templo Ryoanji, además de dar un paseo por las callejuelas y finalizar en el primer vivero de bonsais, estos de pequeña talla. Como podéis imaginar esa noche no tuvimos problemas para conciliar el sueño después de todo este trajín.



guía agencia a la llegada a Kansai


estación autobuses Kyoto


Vista de la ciudad de Kyoto desde el restaurante del hotel


Jardín de piedra del templo Ryoanji


Los dos en los jardines, más contentos que unas Pascuas.


Imagen de los lagos de los jardines.


otro rincón de este paraíso.


Detalle de un cerezo en flor


Flores de cerezo.


Macro de otras de cerezo


Estas son de membrillero japonés.


Calle de Kyoto


Calle de Kyoto


un rincón con garra.


otra calle de Kyoto


por fin un bonsai.


y otro, y otro más...


un junipero que me enamoró.


Y este pino a mi compañero.


ufffffff que arce, y solo mide 25 cm.


hora de irnos; el maestro preguntó que de donde somos en un ingles rarito, y al contestarle "españoles" quedo sorprendido y se sonrió!!

día 3 (29 de abril). Día de visitas por Kyoto


Nos levantamos temprano con la sensación de haber descansado dos días y con ganas de ver cosas. Y las vimos, y muchas.
Empezamos con una visita magnifica al templo Kiyomizu a la que continuo un paseo por el castillo Nijo. Cuando se hizo la hora de comer, nos llevaron a un restaurante tradicional precioso donde nos sentaron en un suelo de madera con rebaje junto a la mesa, en el centro de la cual había un brasero donde asábamos las carnes y verduras a medida que comíamos.
Por la tarde más visitas. Primero al templo de las mil y una imágenes o Sanjusangendo Hall y después al pabellón dorado o templo Kinkakuji.
Todos ellos son magníficos en si mismos, y con unos jardines que quitan el hipo.
Después de andar todo el día, llega la hora de cenar en el hotel y dar una vuelta para ver esta ciudad a la caída del sol, no sin antes dar una vueltecita más, por uno de los curiosos mercados centrales.



preciosa imagen de una de las salas del templo Kiyomizu.


Dos señoritas vestidas como geishas, aunque no lo son y se visten así para sacarse fotos con los turistas.


imágenes de algunas partes del templo Kiyomizu.


panorámica del monte, colmado de infinidad de tonalidades de verde.


aquí estamos los dos...


una imagen de una pagoda del templo.


fuente dragón de purificación, donde debes lavarte para purificarte antes de las plegarias.


monje a la salida del templo.


imagen de los jardines del castillo Nijo.


fachada principal del castillo.


nosotros y nuestro amigo Fernando en los jardines.


otra parte de los jardines...


restaurante tradicional con los braseros en el centro de mesa.


lateral del templo de las mil y una imagenes.


panorámica del jardín del templo Sanjusangendo Hall


Algunas señoras paseando con el vestido tradicional. Esto es más común de lo que jamás imaginarias...


pabellón dorado, templo Kinkakuji. Imagen del lago de los espejos.


un detalle del lago de los espejos.


este pino un día fue un bonsai. Tras plantarlo en el templo y transcurrir algunos años (más de 100)ha llegado a este aspecto.


un rincón del jardín. Campana del templo.


tienda en el mercado central. ¿Que se vende?


imagen de una de las entradas del mercado.

día 4 (30 de abril) Visita a Nara


Hoy toca coger el bus y viajar a la población vecina de Nara. En el programa de visitas la primera es al templo Todai-ji donde hay un buda gigante de bronce (Daibutsu) y a sus jardines plagados de ciervos, a los que la gente da de comer, estando acostumbrados a pasear entre nosotros. Como referencia al tamaño del Buda, deciros que el lóbulo de la oreja es de la altura de una persona. Después de este templo, visitamos el recinto del templo Kasuga-taisha, conocido por el de las linternas, donde tuvimos la suerte de presenciar una boda japonesa por el rito sintoista tradicional.
Luego fuimos a comer, y de nuevo al bus, para desplazarnos al vivero de bonsai del señor Urabe, Yosho-en.
Después de esta visita, regresamos en bus al hotel y más de lo mismo (paseo, cena y algo de noche por Kyoto, teniendo la suerte de ver una autentica geisha y en un golpe de suerte, poderla fotografiar.



Templo Todai-ji, Nara


Daibutsu


Nara Park


detalle de Nara Park


otro más...


estos son los habitantes del parque, y siempre tienen hambre.


asistentes a una boda tradicional japonesa.


Bueno, esta es la entrada de templo Kasuga-taisha


una curiosidad; este árbol crece en el interior del patio del templo. ¿quien llegó allí primero?


si no se ven lamparas en este templo...


¿por qué lo llaman el de las linternas?...


no se de donde sacan esos nombres...


pero seguro que en algún rincón del templo debe haber alguna.


Y por fin un garden de bonsai!


pino de cinco agujas.


uno de chiquitin


una azalea en flor


y otro pino


ole, ole y ole.


un arce que no cabía en la maleta, que si no...


y otro pino


mi socio no se separaba de los peques. Casi tuvimos que arrancarlo de su lado para irnos.


una toma del paseo por Kyoto.


ahora de tomas. Esta es la puerta de un típico bar.


¿lo del farolillo rojo os suena? pues en todo el barrio donde están las casa de señoritas se ven éstos.


y sorpresa!! una autentica geisha delante del objetivo de mi cámara. Esta es una ocasión única e irrepetible.

día 5 (1 de mayo) Viaje de Kyoto a Hakone


Bueno, día de viaje dirección a Hakone. Lo primero desayuno y luego cargar maletas, que siempre viajan por separado. Nos dirigimos a la estación de trenes donde tenemos previsto coger el tren bala. Este llega puntual a su cita, como todo en Japón y subimos para llegar a la estación Mishima, la más cercana al lago Hakone, desde donde se nos acerca a este destino en autobús. Luego un paseo en barco por el lago hasta llegar al restaurante del hotel Prince de Hakone a la hora de comer, donde nos esperaba una nueva sorpresa pues este fue proyectado por un arquitecto español.
Después de comer fuimos a visitar el monte Komagatake, considerado como una de las mejores atalayas desde donde ver el Fuji, aunque esta vez la diosa fortuna no nos acompaño y no lo vimos.
Se sube desde la orilla del lago en teleférico, y si el tiempo acompaña, porque en nuestro caso, subir si subimos, pero una vez arriba empezó Eolo a despertar y casi que para la cabina del teleférico por el viento y nos toca a bajar a pie, y os aseguro que hay una caminata de espanto.
Despues el autobús nos llevó a visitar las aguas termales de Hakone, donde existe la tradición de hervir huevos en ellas, adquiriendo estos el color negro. Aseguran los nativos que son mejores que las viagras, así que mi compañero y yo optamos por no probar por si las moscas.
Al final, y después de apestare a azufre, el autobús nos llevó al hotel junto al lago, donde pudimos disfrutar del Onsen o baños termales y cenar a placer para descansar para la próxima jornada.



nuestro tren bala.


Xavi contando chistes!! así el trayecto seguro que sabe a poco.


imagen del embarcadero del lago Hakone.


una panorámica de las orillas del lago desde el barco.


uno de los barcos de turismo del lago.


otro más.


esta construcción debe su color verde al oxido del cobre con el que se construyo. Como curiosidad, sale en las monedas de 5 céntimos de Yen.


este cerezo enorme y en flor nos lo encontramos en la orilla del embarcadero.


techo del recibidor del hotel Prince.


uno de los cuadros del hotel. ¿Tendrá algo que ver su diseñador?


vista del lago desde las cercanías del hotel.


Este teleférico no para de subir, hasta llegar a la cima claro.


llegada del teleférico del monte Komagatake.


esta es la vista que deberíamos ver del monte, pero que solo la vimos en esta foto colgada de la pared.


cima del monte Komagatake, con el templo en lo alto.


caldera de aguas volcánicas.


otra caldera, y menudo olor a podrido por el azufre.


Eva y Grego si que probaron los huevos negros.


alrededores del hotel donde nos hospedamos, precioso como todo en este país.


y un merecido baño en el Onsen después de un día tan movidito.

día 6 (2 de mayo) Viaje de Hakone a Saitama


Hoy nos hemos despertado llenos de excitación. Por fin vamos a visitar los famosos jardines de bonsai de los Maestros. En esta día esta programado el visitar el jardín del Sr. Imai y el de Mr. Kobayashi.
Comenzamos como siempre con la rutina del almuerzo y los equipajes, y después al autobús. Tras un buen trayecto alucinando con las autopistas que trascurren a la increíble altura de 13 pisos o más y van kilómetros y kilómetros sobre pilares, tanto por tierra firme como sobre ríos o puertos, llegamos a la casa del Maestro Imai. QUE ALUCINE, que cantidad de obras de arte en un espacio tan reducido. El jardín del Sr Imai debe de medir unos 250 o 300 metros cuadrados y no puedo ni imaginar el valor de los bonsais. Que sesión de fotos, las cámaras arden a pesar de estar lloviendo, y cuando terminamos del jardín, tomamos un café frente al tokonoma del Maestro y nos enseño su lugar de trabajo y el resto de la casa, incluido el garaje y almacén de las macetas.
Exaustos de placer regresamos al autobus, y creo recordar que fue en ese preciso momento, a mitad del viaje, cuando le dije a Xavi: "creo que ya doy por amortizado el pecio del viaje con sobradas creces", a lo que el respondió con una sonrisa y una afirmación implícita.
Ya en el bus, y de trayecto a la casa del Sr. Kobayashi, nos entregaron la comida, consistente en lo que llaman ellos Obento (cajita feliz traducido literalmente)y una botella del omnipresente te verde.
Al llegar a la casa museo del Maestro kobayashi nos quedamos blancos. Que impresionante. Todo en ella es de alucine, la casa, los Tokonomas, los jardines, la entrada, los acentos, los suisekis, las plantas, las macetas antiguas, el lugar de trabajo, el almacén de las mesas, el de las macetas, y como no los bonsais. Os aseguro que las fotos desmerecen la realidad, y que solo hay una manera de apreciar todo esto y es visitando el lugar. Luego, el propio Maestro nos indicó el lugar donde se encuentra un famoso pino milenario y ordenó a su ayudante que nos acompañase, no sin antes invitarnos a cafe y pastas, charlar un rato y entregarnos unos libritos firmados por él a todos y cada uno de los asistentes. Realmente el pino es majestuoso.
Después de tantas emociones, el autobús nos transportó a nuestro hotel en Omiya, a la hora exacta de la cena. Por cierto, el hotel precioso y los alrededores dignos de visita.



El Maestro Imai con Xavi.


y con Enrique.


este rincón del jardín del Sr. Imai es realmente de una belleza insuperable.


ahora unas cuantas fotos del jardín sin comentarios...


jardín Imai.


jardín Imai.


jardín Imai.


jardín Imai.


jardín Imai.


jardín Imai.


menudos arbolitos! si parezco pequeño a su lado.


Tokonoma del Sr. Imai.


imagen del camino desde el autobús.


Imagen de un nudo de autopistas elevado.


esta es la "cajita feliz".


imagen panorámica del patio central del Museo Kobayashi


El Maestro Kobayashi con Xavi.


y ahora unos cuantos "niños" e imágenes con encanto del jardín del Sr. Kobayashi


Jardín Kobayashi.


Jardín Kobayashi.


Jardín Kobayashi.


Jardín Kobayashi.


que tal el ramaje, creo que muy explicativo ¿no?


La Sra. de Kobayashi antes de servirnos un te.


rinconcito del jardín.


un trocito del "almacén" de las macetas.


un bonito ocupante del tokonoma!


otro tokonoma.


y otro más de los cerca de 20 que hay en el museo.


este es el famoso y muy viejo pino.


realmente es gigante!


detalle de una de sus ramas. Parecen bonsais uno junto a otro.

día 7 (3 de mayo) Inaguración de la feria de bonsai de Omiya.


Tras los rituales diarios de despertar - desayuno - salida del hotel, tomamos un tren que nos conduciría a la mítica Omiya Bonsai Vilage. Que emoción, por fin visitaremos los mejores jardines de bonsai del mundo, donde residen los maestros considerados Nº1. Pero no deja de ser un día de protocolo, dado que como asociación invitada de honor a la feria por el Maestro Yamada, deberemos de estar a lo que se tercie, y dejar las visitas para mañana.
Pues lo dicho, empieza la mañana recibiéndonos en persona el Sr. Yamada, y con todo un detalle, dado que nos procuró un grupo de traductores para que nos acompañasen todo el día, y enseguida con "corre ve y dile", y "presentación por aquí y por allí" hasta que aún no se como terminamos sentados en una mesa preciosa de mármol verde, con taburetes del mismo material y con una señora con kimono preparándonos un te. Menudo espectáculo una ceremonia del te para nosotros, sin duda el mejor momento del día.
Después a la presentación oficial de la feria, donde los Maestros y Políticos se encargan del trajín (son los de la blusa verde)y el presidente de la Asociación de Bonsai de Benicarló es quien tiene la misión de representarnos, así que a esperar (y sacar fotos)hasta que finaliza el acto, siendo ya la hora de comer.
Por la tarde tenemos tiempo de ver la exposición al aire libre de aficionados y algunas de las paradas a modo de mercado ambulante que se instalan por la ocasión y como imaginareis, sus productos son bonsai y complementos. También vemos algún jardín de bonsai (IMPRESIONANTE), aunque dejamos para mañana lo mejor. Otros con menos afán de bonsai, aprovechan los traductores y realizan visitas guiadas a museos y centros comerciales entre otras cosas.
Al regresar al hotel, nos sentimos un poco saturados por la velocidad en que ha trascurrido el día y las cosas vistas, con el ansia de regresar y ver más.
Después de cenar, aprovechamos el tiempo y algunos salimos de tiendas, dado que frente al mismo hotel hay una zona comercial y después a dormir, que mañana esperábamos un día "duro".



exposición de arboles de "aficionados"


exposición de arboles de "aficionados"


exposición de arboles de "aficionados"


exposición de arboles de "aficionados"


Señoras de la ceremonia del te.


momento de la ceremonia.


mesa donde tomamos el te.


la comida de hoy.


stand de la feria.


stand de la feria.


stand de la feria.


demostración de tiro con arco.


museo de Saitama.


día 8 (4 de mayo) bonsai Village - Omiya.


Bueno, por fin el gran día. Vamos a visitar alguno de los lugares santos...
los mejores viveros de Bonsai del mundo se abrirán a nuestros ojos y nos embelesarán con sus joyas.
Algunos de los compañeros de viaje no pensaban igual y prefirieron visitar Tokyo, (para gustos los colores...)
Hoy la rutina pasa como una brisa, y rápidamente al tren rumbo Bonsai Village.
Es bajar y encaminarnos, eso si, acompañados por el Maestro Yamada, a visitar su propio Jardín y después otros tres, trascurriendo el tiempo como si nada y haciéndose hora de comer. Yo no comí, preferí continuar paseando por la feria y quemar el tiempo que quedaba disfrutando del placer de contemplar bonsai y todo lo relacionado con ello.
Mención especial hay que hacer a la casa de invitados de la villa y a los ejemplares allí expuestos, a lo que solo cabe decir "MAGNIFICO"
Al finalizar el día, y tras visitar viveros y stands, partimos con la pena en el cuerpo pero eso sí, cargaditos de recuerdos y fotos...
Tendréis que perdonarme, pero no puedo colgar muchas de ellas porque esta protegido el propio árbol por derechos de autor, así que solo expondré unas muestras generales y alguna con gente para que nadie se sienta ofendido.



las siguientes imágenes son Seiko-en









un simpático samurai que paseaba por la calle.


Ahora el vivero Fuyo-en






Unos Kois en un jardín de Omiya


El jardín Mansei-en







y por último Toju-en




este y los siguientes los iré colgando poco a poco, que hay que escoger y retocar fotos y eso cuesta un poco...
hasta pronto!!


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