Cinco años de cultivo de una piracanta en estilo cascada que ha llegado a la “Ginkgo” |
Un día, para sorpresa nuestra, encontramos una piracanta en el campo que poseía una extraña forma, y aunque su tamaño y ramaje eran enormes, nos decidimos a recuperarla para hacer con ella un bonsái.
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Carecemos de fotografía de ese momento, pero dado su tamaño fue plantada en principio en un contenedor de plástico para su enrizado y creación de ramaje, pues fue eliminado todo el que tenía inicialmente por no servir para nuestro proyecto. |
![]() Frente en primer contenedor de cultivo año 2003 |
![]() Lateral en contenedor de cultivo |
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Para nuestra sorpresa, su enraizado fue excelente y empezó a sacar brotes que en poco tiempo engordaban, siendo colocados en su lugar de acuerdo con la formación en cascada que proyectamos. |
![]() Aspecto después del trasplante en la primera maceta en 2004 |
![]() Una vez alambrada y podada |
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Llegaron varios eventos y el árbol fue expuesto prestando atención a lo que de él comentaban aficionados y maestros, concluyendo todo ello en una mejora de la disposición de las ramas, el diseño de una nueva tarrina y la elección de una mesa de exposición. |
![]() Formación seis meses después |
![]() Aspecto al año del primer trasplante |
![]() Transcurridos 18 meses, su forma se consolida |
![]() Imagen en su primera exposición |
![]() Exposición de otoño de 2005 |
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Llegado el momento del trasplante, dos años después del primero, se encomendó la creación de su tarrina al artista ceramista Miguel Cavero, vecino de nuestra ciudad que ya ha trabajado en macetas de bonsái con anterioridad, quien plasmó nuestro diseño a la perfección, tanto en las formas como en las medidas. |
![]() Frente |
![]() Trasera |
![]() Lateral izquierdo |
![]() Lateral derecho |